lunes 30 de mayo de 2011

O lo matas de chiquito o lo discriminas de grande.

El titulo es una ironía, mi vida, intento que sea una ironía. (Aclaración para puritanos, que no tienen sexo anal, no se animan a un pete y solo hacen el misionero).
Me declaro a favor del aborto. Y ahí viene un grito de Asesino, que sale desde el fondo.
Cuando digo a favor del aborto, no digo a favor de la muerte, en contra de la vida, digo a favor del aborto.
Cuando digo a favor del aborto, no lo estoy recomendando a una amiga, hermana o a mi madre.
Cuando digo a favor del aborto, no estoy diciendo que el aborto es la mejor salida para alguien que no esta en el momento oportuno de ser madre.
Cuando digo a favor del aborto, yo no estoy matando nada.
Cuando digo a favor del aborto, no estoy diciendo que el feto todavía no es una persona, ni tampoco estoy diciendo que lo es. No entre en esa discusión.
Cuando digo que estoy a favor del aborto, estoy diciendo que reconozcamos algo que pasa. Que reglamentemos aquello que existe.
Haciendo una comparacion absurda, sí, absurda, pero que no deja de asemejarse en un punto, aunque creo que moralmente están en dos esferas diferentes, diferentes y muy alejadas.
Cuando hablamos de matrimonio igualitario, no hablamos de reconocer algo que no existía, de inventar parejas de putos, ni menos de inventar los putos. Hablamos de reconocer algo que lo veíamos todos los días.
Pienso lo mismo del aborto, inútil es que hagamos de cuenta que no pasa. Nadie se convierte en asesino por estar a favor del aborto. Se convierte en realista.
Y cuando digo que nos convirtamos en realistas, lejos estoy de mi mismo.
Cuando digo que estoy a favor del aborto, no creo que aparezcan miles de abortos que no hubiesen existido, cuando digo que estoy a favor del aborto, digo que estoy en contra de la hipocresía, no de la vida.

1 comentarios: